La Agencia Meteorológica de Japón retiró una alerta sísmica que advertía sobre un sismo de magnitud 9.9. El movimiento real fue de 6.9 y ocurrió cerca de la península de Kamchatka, Rusia.
Japón vivió momentos de incertidumbre este viernes 16 de octubre de 2026, luego de que la Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por sus siglas en inglés) emitiera una alerta de emergencia por un supuesto terremoto de magnitud 9.9 en las islas Kuriles, cerca de Hokkaido. Sin embargo, minutos después, las autoridades retiraron el aviso al detectar que la estimación de la intensidad del movimiento era incorrecta.
De acuerdo con los reportes oficiales, el organismo emitió la alerta alrededor de las 12:40 horas, tiempo local, al estimar que se había producido un terremoto de dimensiones extraordinarias. El aviso advertía sobre la posibilidad de fuertes sacudidas, de hasta nivel 7 en la escala de intensidad sísmica japonesa, en zonas de Hokkaido y el noreste del país.
No obstante, el sismo que realmente ocurrió tuvo una magnitud de 6.9 y su epicentro se localizó cerca de la península de Kamchatka, en territorio ruso, al norte de Japón. En la ciudad de Hakodate, ubicada en Hokkaido, se registró una intensidad de apenas nivel 1 en la escala japonesa, sin que se reportaran movimientos de la magnitud anunciada inicialmente.
La alerta fue cancelada aproximadamente ocho minutos después de su emisión, en un hecho inusual para las autoridades japonesas. El anuncio generó preocupación y algunas afectaciones preventivas, entre ellas la suspensión temporal de servicios ferroviarios en determinadas líneas de Hokkaido, que posteriormente reanudaron sus operaciones.
El director de la División de Observación de Terremotos y Tsunamis de la agencia, Ayataka Ebita, ofreció disculpas por las molestias y la preocupación provocadas por el aviso equivocado. La institución reconoció que la magnitud del terremoto había sido sobreestimada y anunció una investigación para determinar cómo se produjo la falla.
Las primeras explicaciones señalaron que el error estuvo relacionado con el procesamiento de los datos y con una determinación incorrecta de la ubicación del epicentro. Según las autoridades, el sistema utilizó ubicaciones distintas para calcular la magnitud del movimiento y para estimar la intensidad de las sacudidas que podrían sentirse en territorio japonés.
La investigación también detectó que se aplicó una fórmula de cálculo diseñada para sismos ocurridos dentro de Japón a un movimiento registrado a una distancia considerable del territorio japonés. Esta combinación de errores provocó que un terremoto de magnitud 6.9 fuera estimado inicialmente en 9.9, una cifra extraordinariamente elevada.
La agencia descartó indicios de un ciberataque y señaló que la falla estaría relacionada con el funcionamiento del sistema de procesamiento de información. Las autoridades continuaron revisando los mecanismos de cálculo para identificar por qué no se aplicaron correctamente los criterios establecidos para analizar sismos lejanos.
El caso llamó la atención debido a que una magnitud de 9.9 superaría ampliamente el terremoto más potente registrado instrumentalmente en la historia, el ocurrido en Valdivia, Chile, en 1960, cuya magnitud fue de 9.5. Por ello, la alerta inicial representó una estimación de dimensiones excepcionales que no correspondía con el fenómeno realmente registrado.
La Agencia Meteorológica de Japón informó que investigaría las causas del incidente y las medidas necesarias para evitar que vuelva a ocurrir. El episodio puso de relieve la importancia de la precisión en los sistemas de alerta temprana, especialmente en un país altamente expuesto a terremotos y tsunamis.
Por: Nexohits redacción