La reducción en el número de nacimientos y el menor promedio de hijos por mujer reflejan un cambio demográfico que se ha acentuado durante la última década.
México registra cada vez menos nacimientos. Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran una tendencia descendente tanto en el número de nacimientos registrados como en el promedio de hijos por mujer.
Durante 2024 se registraron 1 millón 672 mil 227 nacimientos en el país, una disminución respecto a los 1 millón 820 mil 888 registrados en 2023 y los 1 millón 891 mil 388 de 2022.
La reducción también se refleja en la tasa de nacimientos registrados, que en 2024 fue de 47.7 nacimientos por cada mil mujeres de entre 15 y 49 años, 4.5 puntos menos que el año anterior, de acuerdo con el INEGI.
Menos hijos por mujer
La tendencia se observa con mayor claridad al revisar la evolución de la fecundidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, la tasa global de fecundidad pasó de 2.21 hijos por mujer en 2014 a 2.07 en 2018 y a 1.60 en 2023.
Esto significa que el promedio de hijos por mujer se encuentra por debajo del nivel de reemplazo generacional, que suele situarse alrededor de 2.1 hijos por mujer en poblaciones sin considerar los efectos de la migración.
La situación, sin embargo, no es igual en todas las entidades. En 2023, Chiapas registró una tasa de fecundidad de 2.39 hijos por mujer, mientras que Ciudad de México tuvo la tasa más baja, con 0.96. En Veracruz, la tasa fue de 1.65 hijos por mujer.
También disminuye la maternidad adolescente
Otro cambio registrado durante los últimos años corresponde a los nacimientos de madres adolescentes.
El porcentaje de nacimientos registrados de mujeres menores de 20 años pasó de 17.0% en 2019 a 14.6% en 2024, de acuerdo con las estadísticas del INEGI.
La combinación de estos indicadores muestra una transformación en la dinámica demográfica del país: México tiene menos nacimientos y las mujeres tienen, en promedio, menos hijos que hace una década.
Este fenómeno puede tener efectos a largo plazo en la estructura de la población y en áreas como educación, salud, vivienda, empleo y seguridad social, debido a los cambios que genera en el tamaño y composición de las futuras generaciones.
Por ahora, los datos oficiales muestran con claridad una tendencia: la fecundidad en México continúa descendiendo y el país avanza hacia una estructura poblacional con generaciones más pequeñas, con información del INEGI.
Por: Nexohits redacción