La eliminación del programa Prospera y su sustitución por el actual esquema de becas educativas habrían tenido consecuencias en la permanencia escolar de jóvenes mexicanos, particularmente de aquellos que cursan el bachillerato y pertenecen a familias de bajos ingresos, de acuerdo con investigaciones retomadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
El análisis señala que el cambio de un modelo de apoyos económicos condicionados a la asistencia escolar a otro que no contempla este requisito pudo debilitar los incentivos para que los adolescentes continuaran sus estudios, favoreciendo su incorporación temprana al mercado laboral.
Una de las principales referencias es una investigación de Fernanda Márquez-Padilla, Susan W. Parker y Tom S. Vogl, retomada en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 de la UNESCO. El estudio estima que, en localidades donde Prospera tenía una alta cobertura, la inscripción de hombres en edad de cursar educación media superior disminuyó 12 puntos porcentuales tras la eliminación del programa. Asimismo, identificó un incremento estimado de ocho puntos porcentuales en el empleo masculino de ese grupo de edad.
Por otra parte, el exsecretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, advirtió que la desaparición de Prospera debilitó los incentivos económicos para que los adolescentes de familias de menores ingresos permanecieran en las aulas, lo que habría favorecido su incorporación al mercado laboral informal, ante la necesidad de contribuir a la economía familiar.
A las preocupaciones sobre la permanencia escolar se suma el monto de los apoyos económicos. Un comparativo elaborado por el exsubsecretario de Educación Pública, Carlos Mancera, señala que las becas actuales de bachillerato representan entre 25.8 y 42.1 por ciento menos recursos en términos reales que los apoyos que otorgaba Prospera en 2018, una vez actualizados los montos a pesos de 2026.
De acuerdo con este ejercicio, la beca Benito Juárez contempla actualmente 9 mil 500 pesos anuales por estudiante, mientras que los apoyos de Prospera equivaldrían a cantidades de entre 12 mil 808 y 16 mil 401 pesos, dependiendo del grado escolar y el sexo del beneficiario. La diferencia más amplia corresponde a las alumnas de tercer grado, cuyo apoyo anterior representaría 42.1 por ciento más que el monto vigente.
Otro de los puntos señalados es que Prospera condicionaba la entrega de los recursos al cumplimiento de ciertos compromisos, entre ellos la asistencia regular a clases, mientras que el esquema actual de becas no mantiene esa misma exigencia como requisito para recibir el apoyo.
Los especialistas también advierten que ampliar el número de beneficiarios no necesariamente garantiza mejores resultados educativos si no se acompaña de recursos suficientes para los estudiantes más vulnerables, mecanismos de seguimiento de la asistencia y mejores condiciones en los planteles.
El debate pone sobre la mesa los efectos que pueden tener los cambios en las políticas de apoyo educativo sobre la deserción escolar y la incorporación temprana de los jóvenes al trabajo, particularmente en comunidades con mayores condiciones de pobreza.
La evidencia presentada no significa que todos los estudiantes hayan abandonado el bachillerato por la eliminación de Prospera, pues las estimaciones corresponden a localidades y grupos específicos. Sin embargo, plantea cuestionamientos sobre la suficiencia y los mecanismos de las becas actuales para garantizar que los jóvenes permanezcan y concluyan sus estudios.
Por: Nexohits redacción