Exigen mayor seguridad en carreteras, frenar robos y extorsiones, y revisar medidas fiscales; la movilización podría afectar el traslado de mercancías en el país.
Autotransporte de carga anunciaron un paro nacional por tiempo indefinido a partir del próximo lunes 26 de octubre, como medida de presión para exigir al Gobierno federal soluciones a los problemas de inseguridad, extorsiones y costos de operación que enfrenta el sector.
La convocatoria fue presentada por representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), la Federación Mexicoamericana de Transportistas (FEMATRAC), la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (INDECO).
Entre las principales demandas se encuentran el reforzamiento de la seguridad en las carreteras federales, acciones contra el robo de camiones y mercancías, así como medidas para frenar las extorsiones y el cobro de piso que, de acuerdo con los representantes, afectan a operadores y empresas transportistas.
El sector también manifestó inconformidad por las condiciones de diversas carreteras, los costos de peaje, el incremento de los gastos de operación y los cambios en los estímulos fiscales contemplados para 2027, los cuales consideran que podrían incrementar la presión económica sobre las empresas.
El presidente nacional de la CANACAR, Augusto Ramos Melo, sostuvo que las organizaciones buscan respuestas concretas de las autoridades y no únicamente la instalación de nuevas mesas de diálogo. Por ello, hicieron un llamado al Gobierno federal para atender sus planteamientos y establecer compromisos que permitan mejorar las condiciones en las que opera el autotransporte.
De acuerdo con los anuncios de los dirigentes, la movilización comenzará el lunes y se mantendrá por tiempo indefinido, hasta obtener resultados satisfactorios. Los representantes señalaron que su intención es realizar manifestaciones coordinadas en distintas regiones del país, sin efectuar bloqueos totales de carreteras; sin embargo, podrían registrarse afectaciones a la circulación dependiendo de la concentración de unidades.
La eventual suspensión de actividades representa un riesgo para el traslado de productos, materias primas, alimentos y otros insumos, debido al papel que desempeña el transporte de carga en las cadenas de suministro nacionales y en el comercio con Estados Unidos. Si la protesta se prolonga, podrían presentarse retrasos en entregas y operaciones logísticas.
Ante este escenario, se recomienda a los automovilistas y a las empresas que dependen del transporte terrestre mantenerse atentos a los avisos oficiales sobre las condiciones de circulación y posibles concentraciones. Hasta el momento, el paro está anunciado a nivel nacional y su duración dependerá de la respuesta de las autoridades a las exigencias de las organizaciones participantes.
Por: Nexohits redacción