Meta, empresa matriz de Facebook e Instagram, llegó a un acuerdo con fiscales generales de distintos estados de Estados Unidos para poner fin a un histórico litigio en el que se le acusó de diseñar sus plataformas para generar un uso compulsivo entre niños y adolescentes.
El acuerdo contempla un pago de hasta 17 mil millones de dólares durante un periodo de 10 años, además de importantes modificaciones en el funcionamiento de Facebook e Instagram. La cantidad final y los términos del convenio todavía están sujetos a la aprobación de un tribunal federal.
Las demandas, presentadas originalmente por fiscales generales de 29 estados, sostenían que Meta conocía los posibles efectos perjudiciales de determinadas funciones de sus plataformas sobre los menores y, aun así, habría mantenido mecanismos destinados a incrementar el tiempo de permanencia y la interacción de los usuarios.
Entre los señalamientos también se incluyeron acusaciones relacionadas con la recopilación de datos de menores y con la información proporcionada por la compañía sobre los riesgos de sus servicios. Meta ha negado haber cometido irregularidades.
Nuevas restricciones para menores
Como parte del acuerdo, Meta deberá implementar diversas medidas de protección para usuarios menores de edad. Entre ellas se contempla establecer límites diarios de uso, restricciones durante la noche, mayores controles parentales y sistemas más sólidos para verificar la edad de los usuarios.
También se prevén restricciones a las notificaciones dirigidas a menores durante determinados horarios y cambios destinados a reducir la exposición de niños y adolescentes a contenido considerado inapropiado o potencialmente perjudicial. Un auditor independiente supervisará el cumplimiento de las nuevas obligaciones.
El acuerdo contempla además que los menores puedan quedar sujetos a un límite de aproximadamente dos horas diarias de uso de las plataformas. Algunas de las medidas podrían endurecerse si otras grandes redes sociales adoptan compromisos similares.
Un juicio que podía tener consecuencias millonarias
El acuerdo se alcanzó cuando el juicio federal en California ya había comenzado. El proceso representaba uno de los mayores desafíos legales para Meta por las acusaciones relacionadas con el impacto de las redes sociales en la población infantil y adolescente.
La relevancia económica del caso era considerable: los estados habían planteado posibles sanciones y reclamaciones que, en determinados escenarios, podían alcanzar cifras extraordinariamente elevadas. Meta había enfrentado además otros procesos relacionados con presuntos daños derivados del uso de sus plataformas.
Para los fiscales estatales, el acuerdo representa no solamente una compensación económica, sino también un intento de modificar el diseño y funcionamiento de las plataformas para reducir los riesgos asociados con el uso excesivo por parte de menores.
La compañía, por su parte, evita continuar con un juicio que podía prolongarse y generar un precedente legal importante para otros litigios contra empresas tecnológicas.
El caso también podría tener repercusiones para TikTok, YouTube y otras plataformas, que enfrentan cuestionamientos y demandas similares en Estados Unidos sobre la seguridad de los menores y el posible carácter adictivo de determinadas funciones de las redes sociales.
Por ahora, el acuerdo no significa que un tribunal haya declarado culpable a Meta de provocar adicción a las redes sociales. Se trata de un convenio para resolver las demandas, cuya entrada en vigor aún requiere aprobación judicial.