“Yo era poesía” une a dos generaciones y dos maneras de entender la música para hablar de un amor que no logró ser comprendido
Hay canciones que cuentan una historia de amor y hay otras que parecen abrir un libro de poesía. “Yo era poesía”, la nueva colaboración de Alejandro Sanz y Edén Muñoz, pertenece a esa segunda categoría.
Estrenado el pasado 7 de agosto, el tema representa un encuentro poco habitual pero natural: la sensibilidad del pop romántico de Sanz se cruza con las raíces del regional mexicano de Muñoz para construir una balada marcada por el desamor, la nostalgia y aquello que ocurre cuando dos personas sienten de manera distinta.
Pero detrás del título hay una referencia literaria. Sanz concibió la canción como un homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, uno de los grandes poetas del romanticismo español y autor de Rimas y Leyendas. La admiración del cantante por Bécquer se centra precisamente en esa manera de abordar el amor, la belleza y la nostalgia a través de las palabras.
La idea queda resumida en el propio concepto de la canción: alguien puede entregarse completamente a una relación y, aun así, sentir que la otra persona nunca logró comprender lo que tenía frente a ella.
Dos mundos musicales que se encuentran
La colaboración también resulta llamativa por sus protagonistas.
Alejandro Sanz lleva más de tres décadas convertido en una de las figuras fundamentales de la música en español. Su historia comenzó oficialmente en 1991 con Viviendo Deprisa, un álbum que incluyó canciones como “Pisando fuerte” y “Se le apagó la luz” y que terminó convirtiéndose en un fenómeno comercial. Este 2026, precisamente, se cumplen 35 años de aquel debut que marcó el inicio de su trayectoria internacional.
Desde entonces, Sanz ha construido una carrera que supera los 25 millones de discos vendidos y que le ha permitido colaborar con artistas de estilos muy diferentes, entre ellos Shakira, Alicia Keys, Destiny’s Child, Juanes, Marc Anthony, Juan Luis Guerra y Tony Bennett.
Su palmarés también explica la dimensión de su trayectoria: actualmente suma 24 Latin Grammy y cuatro Grammy estadounidenses, de acuerdo con la Academia Latina de la Grabación y la Academia de la Grabación.
Y hay un dato particularmente significativo: su álbum Más, publicado en 1997, se convirtió en uno de los grandes fenómenos de la música española. Entre sus canciones se encuentran “Corazón partío”, “Amiga mía” y “Y, ¿Si fuera ella?”, temas que terminaron formando parte de la memoria musical de varias generaciones.
Del norte de México a una canción con aroma español
Del otro lado aparece Edén Muñoz, uno de los nombres importantes de la música regional mexicana contemporánea.
Antes de consolidar su carrera como solista, Muñoz formó parte de agrupaciones como Colmillo Norteño y Calibre 50. Su trabajo como compositor y productor también lo ha llevado a colaborar con importantes figuras de la música mexicana y latina.
Por eso, “Yo era poesía” funciona también como un encuentro entre dos tradiciones musicales: la canción romántica española y el regional mexicano.
La canción fue compuesta en Miami, mientras que su videoclip se grabó en Madrid bajo la dirección de Gus Carballo. La propuesta visual apuesta por una estética minimalista y utiliza como elementos simbólicos la luna y el sol, dos cuerpos que pueden compartir el mismo cielo pero que nunca llegan a encontrarse completamente.
Alejandro Sanz, 35 años después
Quizá uno de los aspectos más interesantes de este lanzamiento es el momento en el que llega.
Sanz celebra en 2026 los 35 años de Viviendo Deprisa, aquel disco que comenzó como una apuesta que no parecía tener asegurado su futuro. Una primera maqueta había sido rechazada por su entonces discográfica por considerarla poco comercial. Sanz insistió y finalmente encontró una oportunidad con WEA. El resultado fue un álbum que superó el millón de copias vendidas y abrió la puerta a una de las carreras más importantes de la música en español.
Tres décadas y media después, aquel joven que comenzó componiendo canciones y tocando la guitarra continúa explorando nuevas formas de contar historias.
Y quizá ahí radica parte del atractivo de “Yo era poesía”: Sanz no intenta repetir exactamente la fórmula que lo convirtió en una estrella. Ahora se acerca a un artista de otra generación y de otro universo musical para volver a hablar de un tema que ha acompañado prácticamente toda su carrera: el amor cuando duele.
Una canción que mira al pasado, pero suena al presente
“Yo era poesía” puede escucharse como una historia de una relación que nunca encontró el equilibrio. Pero también puede entenderse como una declaración artística.
Porque Sanz lleva años demostrando que la canción romántica puede evolucionar sin perder su esencia. Y esta vez lo hace acompañado por Edén Muñoz, quien aporta una sensibilidad distinta y un lenguaje musical profundamente ligado a México.
El resultado es una colaboración que une Madrid y México, pop y regional mexicano, música y literatura.
Y mientras Bécquer alguna vez escribió sobre la poesía como algo que podía encontrarse en una persona, Alejandro Sanz lleva esa idea al terreno de la canción para plantear una pregunta dolorosamente sencilla: ¿qué ocurre cuando tienes frente a ti algo extraordinario, pero no sabes reconocerlo?
Esa es, finalmente, la esencia de “Yo era poesía”: una historia de amor que no pudo ser, convertida en una canción que busca precisamente lo contrario: que esta vez alguien sí se detenga a leerla.