Si en los últimas días ha escuchado a jóvenes decir que alguien tiene “mucha aura”, que una persona acaba de “farmear aura” o que alguien “perdió 100 mil puntos de aura”, probablemente se ha encontrado con una de las expresiones que se han vuelto populares entre las nuevas generaciones.
Aunque para muchos adultos puede parecer una frase sin sentido, detrás de ella existe una tendencia nacida en internet que combina videojuegos, memes, redes sociales, baile, improvisación y una buena dosis de humor.
Y ahora el fenómeno está dando un nuevo paso: las llamadas “retas” o “batallas de aura” están comenzando a salir de las pantallas para llegar a plazas y espacios públicos de distintas ciudades de México.
¿Qué significa “farmear aura”?
Para entenderlo hay que separar las dos palabras.
“Farmear” viene del inglés farming y es un término utilizado originalmente en videojuegos. Se refiere a realizar repetidamente determinadas acciones para conseguir puntos, experiencia, dinero, objetos u otros recursos.
Los jóvenes trasladaron esa lógica a la vida cotidiana. En internet, el “aura” se utiliza para describir de manera informal el carisma, la seguridad, la presencia o la capacidad de una persona para llamar la atención y proyectar una imagen de alguien “cool” o impresionante.
Por eso, “farmear aura” significa hacer algo que, simbólicamente, aumenta esos puntos de carisma.
No se trata de un aura en sentido espiritual o sobrenatural.
Es, básicamente, una manera divertida de decir:
“Esta persona acaba de hacer algo que la hizo verse muy segura, impresionante o cool”.
¿Qué son las “retas de aura”?
Aquí es donde la tendencia se vuelve todavía más llamativa.
Las llamadas retas o batallas de aura son enfrentamientos informales entre dos o más jóvenes que intentan demostrar quién tiene mayor presencia, estilo o capacidad para impresionar al público.
No necesariamente se trata de una pelea física. Los participantes pueden hacer poses, bailar, caminar de determinada manera, improvisar movimientos o realizar alguna acción que consideren capaz de generar una reacción entre los espectadores.
Al final, el público decide quién tuvo “más aura”. No existe un reglamento oficial ni una federación que establezca las reglas. Cada grupo puede desarrollar su propia dinámica. En algunos casos los participantes tienen turnos y en otros simplemente responden a lo que acaba de hacer su rival.
De TikTok a las plazas
Una de las características más interesantes del fenómeno es que ya no se limita a los videos de redes sociales.
En México han comenzado a difundirse encuentros de jóvenes en plazas, calles, escuelas y otros espacios públicos donde realizan estas “batallas” mientras otras personas observan y graban con sus teléfonos.
El fenómeno ya ha sido reportado en distintos puntos del país y recientemente se han anunciado incluso encuentros organizados bajo el concepto de batallas de aura.
En otras palabras, algo que originalmente podía verse en un video de TikTok ahora puede reproducirse físicamente en una plaza comercial.
Un grupo de jóvenes se reúne, dos participantes pasan al centro, comienza la música o la dinámica y cada uno intenta superar al otro.
El público observa, graba y después el video puede regresar a las redes sociales, donde otros usuarios comentan quién “ganó” y quién “perdió aura”.
¿Cómo funciona una reta de aura?
Aunque las reglas cambian dependiendo del lugar, el concepto puede entenderse fácilmente como una especie de competencia de carisma e improvisación.
Un participante realiza una pose o movimiento. El segundo intenta responder con algo todavía más llamativo. Después puede venir otra ronda y así sucesivamente.
Los espectadores funcionan como una especie de jurado.
Si alguien consigue una reacción especialmente fuerte, pueden aparecer comentarios como:
“+1000 de aura”.
Si alguien hace algo considerado vergonzoso o falla en su intento:
“-1000 de aura”.
Y si la actuación resulta particularmente impresionante:
“Ganó por aura”.
La puntuación, por supuesto, es completamente imaginaria.
¿Por qué resulta tan atractivo para los jóvenes?
Parte de su éxito está precisamente en que no requiere una gran explicación.
En cuestión de segundos, cualquier persona puede entender que dos jóvenes están intentando superar al otro.
Además, combina varios elementos que funcionan muy bien en las redes sociales: música, baile, humor, competencia, improvisación, reacción del público y videos cortos.
Una batalla puede durar unos minutos, pero los mejores cinco o diez segundos pueden convertirse después en un video viral.
Así, la dinámica se alimenta a sí misma:
redes sociales → reto presencial → grabación → video viral → nuevos participantes → nuevas retas.
¿Es una competencia seria?
Generalmente se trata de una actividad recreativa y humorística.
La idea no es determinar científicamente quién tiene más carisma, sino jugar con la idea de que el “aura” funciona como si fueran puntos de un videojuego.
Por eso, incluso perder puede formar parte de la diversión.
Un participante que se tropieza, se equivoca o no consigue impresionar al público puede convertirse precisamente en el momento más viral de la batalla.
¿De dónde salió todo esto?
El término “aura farming” comenzó a ganar fuerza en internet y posteriormente fue adoptado por comunidades de memes, videojuegos, anime y videos cortos.
Uno de los contenidos que ayudó a popularizar internacionalmente el concepto fue el de Rayyan Arkan Dhika, un niño indonesio que se volvió viral por sus movimientos y su seguridad sobre la parte delantera de una embarcación durante una competencia tradicional.
Su actitud fue asociada en redes sociales con el concepto de “aura farming”.
Con el tiempo, la idea evolucionó: primero se hablaba de personas que tenían “aura”; después comenzaron a asignarse imaginarios “puntos de aura” y finalmente surgieron las comparaciones y enfrentamientos presenciales.
Una nueva forma de jugar en público
Para las generaciones mayores, quizá la mejor manera de entenderlo sea imaginar una combinación de una reta de baile, una competencia de improvisación y un videojuego, pero sin una puntuación oficial.
Los jóvenes convierten la seguridad, el estilo y el carisma en una especie de marcador imaginario.
Y lo que antes ocurría principalmente en la pantalla ahora empieza a ocupar espacios físicos: plazas comerciales, calles, escuelas y lugares donde los jóvenes pueden reunirse y grabar contenido.
Por eso, si próximamente observa a un grupo de adolescentes reunidos en una plaza mientras dos de ellos se colocan frente a frente y comienzan a hacer poses, bailar o improvisar, quizá no estén peleando.
Probablemente estén en medio de una “reta de aura”. Y para entender qué está ocurriendo bastará con recordar una frase:
No están acumulando energía. Están acumulando “puntos de carisma”… al menos en el juego de las redes sociales.