El Ejército de Irán anunció este domingo una recompensa equivalente a 30 mil dólares para cualquier ciudadano iraní que mate, capture y entregue a un integrante de las fuerzas militares estadounidenses, en una nueva escalada de la retórica entre Teherán y Washington.
El anuncio fue realizado por el comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, quien señaló que el programa surgió a partir de numerosas solicitudes de ciudadanos interesados en participar en lo que las autoridades iraníes describieron como una iniciativa de apoyo financiero a las acciones contra las fuerzas estadounidenses.
De acuerdo con la información difundida por medios estatales iraníes, la recompensa se duplicaría, hasta 60 mil dólares, si la acción fuera realizada por una mujer. Hatami no precisó en qué lugar ni bajo qué circunstancias se llevarían a cabo las acciones contempladas en el anuncio.
La medida se conoce en un contexto de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos por el control del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas.
El pasado viernes, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que después de que Estados Unidos termine de derrotar a Irán podría declarar el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense. Trump también sostuvo que Washington mantiene el control sobre el tránsito marítimo en la zona.
Irán rechazó esas declaraciones y reiteró que considera el estrecho un área bajo su control. Autoridades iraníes han advertido que cualquier intento estadounidense de modificar el estatus de la vía marítima enfrentaría una respuesta militar.
Hasta ahora, no se ha informado de un despliegue permanente de tropas terrestres estadounidenses dentro de Irán durante el conflicto, salvo una misión de rescate realizada en abril tras el derribo de un avión estadounidense. La mayor parte de las operaciones se han desarrollado mediante fuerzas aéreas y navales.
El anuncio de la recompensa representa un nuevo episodio dentro de la escalada de amenazas entre ambos países, mientras continúan las tensiones militares y las dificultades para alcanzar un acuerdo que permita normalizar la navegación por el estrecho de Ormuz.