El Gobierno de Estados Unidos afirmó que tiene la facultad de revocar visas de ciudadanos extranjeros cuando exista una razón que, de acuerdo con la legislación estadounidense, justifique la medida. La declaración ocurre en medio de la polémica generada por la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con información difundida recientemente, el Gobierno estadounidense señaló que puede cancelar una visa cuando considere que existen motivos para hacerlo, sin importar quién sea el titular del documento. Sin embargo, la legislación estadounidense establece que estas decisiones deben sustentarse en las facultades previstas por las leyes migratorias del país.
La normativa estadounidense contempla que determinados funcionarios, entre ellos oficiales consulares y el secretario de Estado, pueden revocar visas de no inmigrante. El reglamento federal establece que una visa puede ser revocada en cualquier momento cuando corresponda conforme a las disposiciones migratorias vigentes.
La discusión tomó fuerza en México luego de que Andrés Manuel López Beltrán informara que Estados Unidos había cancelado su visa. Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha hecho pública la razón específica por la que se tomó esa decisión. López Beltrán atribuyó la medida al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la decisión y señaló que, si existen acusaciones contra López Beltrán, deberían presentarse pruebas. Su gobierno también ha expresado preocupación por lo que considera posibles acciones de presión política estadounidense sobre figuras mexicanas.
La situación requiere una distinción importante. Una visa estadounidense no constituye un derecho permanente de entrada al país. Las autoridades estadounidenses mantienen amplias facultades para determinar si una persona continúa siendo elegible para contar con una visa.
Además, durante la actual administración de Donald Trump se han producido diversas medidas de endurecimiento migratorio y de control de visas. El Departamento de Estado ha anunciado restricciones y revocaciones relacionadas con cuestiones de seguridad nacional, política exterior y otros criterios contemplados por la legislación estadounidense.
Esto no significa que todas las visas puedan ser canceladas de manera completamente arbitraria. La autoridad debe actuar dentro del marco establecido por la Ley de Inmigración y Nacionalidad y las regulaciones correspondientes.
La administración Trump ha incrementado los mecanismos de revisión y control de extranjeros. En 2026, Estados Unidos también ha adoptado nuevas medidas dirigidas contra determinadas prácticas migratorias, incluido el llamado «turismo de nacimiento», y ha reforzado los procedimientos de evaluación de viajeros y solicitantes de visa.
Por ello, especialistas y medios han advertido que los ciudadanos extranjeros con visas estadounidenses enfrentan actualmente un escenario de mayor escrutinio.
En conclu
sión, Estados Unidos sí tiene facultades legales para revocar una visa aun después de haber sido concedida, siempre que exista una base dentro de su legislación. En el caso de Andrés Manuel López Beltrán, la razón específica de la cancelación no ha sido divulgada públicamente por Washington, por lo que cualquier explicación sobre el motivo concreto permanece, hasta ahora, en el terreno de las declaraciones y las especulaciones.