Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió este viernes la región oriental de Indonesia, frente a la isla de Flores, provocando daños en edificios, evacuaciones preventivas y una alerta de tsunami que posteriormente fue levantada.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió frente a la costa de Flores, a unos 68 kilómetros al noroeste de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros, lo que incrementó la intensidad del movimiento en las zonas cercanas al epicentro.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) emitió inicialmente una alerta de tsunami para varias zonas costeras. Las autoridades pidieron a la población alejarse de playas, puertos y riberas, mientras se vigilaban posibles cambios en el nivel del mar.
La alerta fue levantada aproximadamente tres horas después, luego de que se registraran olas inferiores a un metro y no se observaran condiciones que justificaran mantener la advertencia.
El terremoto provocó escenas de pánico y llevó a numerosos habitantes a abandonar sus viviendas y desplazarse hacia zonas más elevadas. También se reportaron edificios y viviendas dañados, un derrumbe en la localidad de Maumere y el traslado de pacientes de un hospital hacia el exterior como medida preventiva.
Según los reportes más recientes de las autoridades indonesias, al menos dos personas murieron y una resultó herida en la regencia de Sikka. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de los daños y posibles víctimas en las comunidades afectadas.
Después del movimiento principal se registraron varias réplicas, incluida una de magnitud 6.1, aumentando la preocupación entre la población y los equipos de emergencia.
Indonesia se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad tectónica en la que son frecuentes los terremotos y las erupciones volcánicas.
Las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas y continúan con las labores de evaluación y atención en las zonas afectadas.